CUADERNO DE VIAJE Nº 4 JODHPUR y TRASLADO A UDAIPUR 4 NOV 2010





Nos levantamos temprano y nos vamos a visitar el Fuerte Mehrangarh, un fuerte precioso con una estructura de piedra impresionante y donde se esconde un precioso palacio. A los pies del fuerte vemos Jodhpur. ¡LA CIUDAD ES AZUL!, se dice que era el color de la casa de un brahmán (se les consideraba dioses entre los hombres), pero todo el mundo te comenta que es para repeler a los insectos.






El palacio todavía es propiedad del marajá de Jodhpur, desde arriba (subimos en ascensor de nuevo gracias a la mafia local previo pago) el paisaje es increíble. El fuerte cautiva, se funde con la roca porque está construído con el mismo material. Cada vez que el marajá tenía un hijo ampliaba el palacio con lo que te encuentras con un montón de uniones y más uniones que aparecen como por encanto. La verdad es que se hace muy agradable pasear mientras escuchas historias de aquí y de allá.


Como veis, las murallas se "mimetizan" con el suelo que las sustenta.




Tengo miles de fotos del interior del palacio y del fuerte que no merece la pena poner, pero hay algo que si me puso los pelos de punta al salir, las huellas de las manos de las 15 mujeres, (todas ellas viudas del marajá Man Singh), las marcas de cuando se arrojaron (sati) a su pira funeraria, ¡se inmolaron!,  y cuando las ves se te encoge el alma de pensarlo, ¡qué terrible!, tu marido se moría y ¡hala! tú detrás.

Al menos, siempre hay alguien que les recuerda y les pone pan de oro o flores o generalmente están cubiertas con polvo rojo en señal de reconocimiento. ¡Qué historias!.

LOS “JODHPURS” DE JODHPUR
Se les llama así a los pantalones de montar, esos que son anchos por encima de la rodilla y muy estrechos de rodilla para abajo. Hemos visto a algún hindú llevarlos en alguna visita a no sé qué templo. Un marajá los diseñó para ir a cazar y jugar al polo y está claro que desde entonces han dado muchas vueltas. Yo no sabía que se llamaban así, me enteré allí.


Esta foto es mía, es obvio que la de arriba no.Pensé qué moderno, la gente "tradicional" aún los usa, solo hombres claro.

Después de visitar el fuerte, salimos de nuevo ¡a la carretera! con destino Udaipur.  Me niego a sacar mas fotos de lo mismo, me dedico a contemplar el paisaje que es maravilloso, estamos llegando a las zonas mas "verdes" del Rajastán.
Nos detenemos a comer en carretera y mi gozo en un pozo, no se puede beber tanto té porque ahora quiero ir al baño y está  ¿cómo os podría explicar?, simplemente me doy la vuelta, ¡y para que yo me de la vuelta!, además no había taza y eso del agujerito (mira que si se me cae algo por el agujero, *¡no sería la primera vez! y el chorrito de la ducha me da mal rollo, esperaremos hasta la próxima estación, jeje.

De nuevo coliflor, dhal (lentejas) berenjenas y arroz, siempre medio vegetariano, ¡no entiendo cómo me he podido engordar en el viaje!, pensaba que los vegetarianos no engordan.


Paramos en uno de los Templos mas bonitos que he visto hasta ahora. En un valle al final de un sendero nos encontramos con Ranakpur, donde hay varios templos jainistas los cuales son los mas grandes e importantes de la India. Alrededor de los templos un lago donde se quemaban los cadáveres.
  
Precioso el templo principal,  templo de las cuatro caras ¡con 1444 columnas todas diferentes y maravillosas!.
  
Vaya careto carretera
Por cierto, en este lugar estoy "luciendo" las joyas gastronómicas de Leticia de Jorge (http://www.mipatatacorazon.com/), así que voy a poner la foto específica para que conste en acta que mi colgante de fresitas con nata ha viajado hasta Rajastán.
  

Una vez mas ¡hala!, a taparse de arriba a abajo, y cuidado te tienes que leer un cartelito (solo las mujeres), que no hayas comido tal y cual, que no estés con la regla, que esto que aquello y total para ponerte la batita esta que me daba un calor. No se puede meter nada animal así que hombres ¡cinturones fuera! (menos mal algo que tienen que hacer ellos), el bolso se queda en el coche, a saber dónde me lo iban a meter, zapatos fuera. Y en  medio, mi rebeldía psicológica (porque luego una hace todo lo que le dicen), me saco mi pashmina comprada en Donosti ¡como si fuera un estandarte!, hala, que soy occidental y algo algo tengo que enseñar.


A pesar de todo merecía la pena el atuendo, qué maravilla de interior, nadie lo diría. Todavía nos quedan 90 Kilómetros (eternos) hasta Udaipur pero no hay que tener prisa por llegar cuando hay cosas como esta para ver. Todo el interior es de mármol blanco. ¡Maravilloso de verdad!
  



Siento que mis fotos no le hacen justicia, pero para muestra valen.
Atravesando las montañas donde se comenta que al desaparacer los tigres de esta zona ha aumentado la natalidad de los leopardos y las panteras, llegamos 2 horas más tarde a Udaipur, y aunque no vimos ningún felino, la carretera estaba llena de monos.


Terminamos el día cenando en el hotel de Udaipur, unos Tandoori shrimps, langostinos marinados y luego al horno (bueno su horno), verduras a la plancha y de postre helado de pistacho con higo caramelizado y fideos de coco, todo mucho mas sofisticado en un comedor espectacular rodeados de jardines.






Seguiremos soñando con la India.

 *La historia de que hace unos años ya tuve una con un w.c.,  fue que al llevarle a mi niña a hacer un pis a un baño de la autopista (era muy pequeña) y empeñada en que no tocase nada mientras yo le sujetaba en el aire, mirándole si terminaba o no, ¡ZAS!, se me cayeron las gafas dentro del inodoro, con lo que tuve que meter las manos en el mismo, haciendo tripas corazón y sacar mi última adquisición de gafas. Ahora siempre que voy a un baño, me guardo las gafas en el bolso por lo que pudiera pasar. Esta era la pequeña aclaración previa.

Hotel en Udaipur
Aquí

3 comentarios

  1. Pero bueno!!! Que internacional estoy!
    Aunque pensandolo bien....¿volveran a ver fresas con nata alguna vez más?

    ResponderEliminar
  2. Esto digo yo, pienso que nadie ha comido allí fresas con nata, los de la calle digo, ¡pero les gustó mucho! Ay...viendo estas fotos me iría mañana otra vez...

    ResponderEliminar
  3. Muy chulo, es como ver el National Geographic...

    ResponderEliminar